Impresiones cinematográficas sobre la infancia:
Esta conferencia fue dada
por Gustavo Schujman, quien comenzó a partir de la lectura de un relato
ocurrido en una institución educativa, a fin de poder analizarlo a partir de
diferentes películas, y reflexiones personales, planteando interrogantes,
estrechando vínculos, manifestando sentimientos, etc.
Relato:
Daniel cursó 4º grado en mi escuela el año pasado. Desde el primer
día, su maestra me manifestó su enorme preocupación por la conducta de Daniel,
sus malas contestaciones, su bajo rendimiento escolar, sus agresiones físicas a
los compañeros, su falta de integración al grupo. Permanentemente intentaba
escapar del aula y de la escuela. Propuse citar a los padres y derivarlo al
Equipo de Orientación Escolar (prácticas formales en toda institución). Esta
última intervención fue posible como acción de la escuela, pero citar a los
padres para el mes de julio, en que tomé el cargo, había sido imposible por
parte de quienes me precedieron. Daniel no tiene mamá, vive con su papá, que
trabaja todo el día, y se encuentra al cuidado de una abuela, hasta que su papá
regresa. Ante los llamados de la escuela, la abuela concurría a las citaciones,
pero manifestaba su incapacidad para dar alguna respuesta ante las quejas planteadas
por los docentes y manifestaba que el padreno quería venir a la escuela, porque
siempre lo llamaban para quejarse de su hijo. Hasta acá todos eran obstáculos.
Llamé muchas veces a Daniel a Dirección, sólo para conversar con él. Al
principio se mostraba desconfiado y muchas veces no venía. Cuando lo hacía
preguntaba: —¿Qué hice ahora? Fui conociendo algo de su mundo, el dolor por la
pérdida reciente de su mamá... su pasión por la música. Me contó que con la
profesora de Música, estaban viendo una película que lo fascinaba: Los
coristas. Me reuní con la profesora. Me contó que Daniel se emocionaba hasta
las lágrimas cuando veía la película. Que la situación de desamparo de los
protagonistas lo conmovían y que pedía verla una y otra vez, incluso en los
recreos. Que había sacado por fonética en francés la canción final de la
película y que sin tener conocimientos de música interpretaba a la perfección
en flauta la melodía. No dudé, levanté el teléfono, llamé al papá y le dije que
lo esperaba al otro día en la escuela. Que tenía una noticia maravillosa para
contarle de su hijo. Le expliqué que no lo llamaba por ningún problema de
conducta, que necesitaba conocerlo y hablar con él. Que era nueva en la escuela
y que me diera una oportunidad. Preparamos una reunión con la profesora de
Música y las maestras de 4º. La cara del papá mientras le hablábamos fue el
mejor regalo de la reunión. Dijo que era la primera vez que lo llamaban para
decirle algo bueno de su hijo. La profesora le explicó que si estaba de acuerdo,
podía conseguirle una beca en la escuela de música. En el acto de fin de año,
Daniel, con su voz finita y angelical, interpretó en francés la canción del
final de la película. Hoy cursa 5º grado. Es un alumno capaz, responsable y
estudioso. Se destaca en el área de Matemática, situación que permanecía oculta
por su poca dedicación al estudio. Por la tarde, tres veces por semana, estudia
música. A la salida, cuando pasa por mi lado, siempre me sonríe y me dice
gracias. Yo le digo gracias a él, porque me ayudó a proponerme como tarea
profesional trabajar más de cerca con la dificultad, con estos alumnos que el
sistema expulsa porque salen del saber convencional. Porque son difíciles,
diferentes. Si los docentes nos propusiéramos escuchar más la vida de nuestros
alumnos, conocerlos, buscar en sus vidas esa punta que Daniel nos mostró con su
emoción, con su interés inusual por la música, si cada alumno pudiera ser
valorado en la totalidad de su persona y no en la parcialidad de sus pequeños
tropiezos, si los derechos del niño no quedaran en el discurso... estoy segura
que los índices de fracaso escolar y violencia en la escuela serían bien
diferentes.
Entonces comienza a
analizar el rol y desempeño de la directora, quien va transitando por
diferentes momentos y modos de actuar.
Al principio, según el
expositor, esta mujer se mantiene en el plano de la conducta, pues se limita a
efectuar las prácticas formales propias de toda institución escolar, que
consisten en citar a los padres y derivarlos al Equipo de Orientación Escolar.
Entonces se deja llevar
por la conducta pero no actúa, hace lo que se espera de ella y lo que debe
hacer según el rol que desempeña.
Pero al darse cuenta de
que la conducta no funciona, decide salirse de ella, y pasar a la acción, a tomar
decisiones.
Resulta interesante esto
que dice, pues en el accionar de esta mujer se pueden apreciar, cómo ella
convoca desde la escucha, y se convierte para el niño en un adulto que se
interesa en él, que independientemente de sus actitudes, agresiones y bajo
rendimiento, se acerca y lo escucha como el niño que es y no únicamente como
alumno.
Entonces comienza a
plantear la importancia del reconocimiento en nuestras vidas, pues, esta
directora comienza a reconocer al niño, y de este modo, a ser reconocida. En
palabras de Gustavo: “El reconocimiento es fundamental para todos los seres
humanos, porque todos necesitamos existir, que es lo mismo que ser para otros,
porque no podemos existir si no hay otros”.
Pensando en lo que nos
plantea, me parece interesante poder relacionar este concepto del
reconocimiento con la realidad de las instituciones educativas, en las cuales,
muchas veces se genera un cierto malestar o numerosos conflictos por esa falta
de reconocimiento.
Según el expositor todos
precisamos un reconocimiento por conformidad y por distinción: queremos ser
tratados como iguales, pero al mismo tiempo, ser distinguidos por nuestra
capacidad, trabajo, por lo que hacemos.
Finalizado este primer
momento de reflexión personal, se propone vincular el relato y la figura de la
directora con distintas películas, tales como:
ü Los
coristas: donde en un reformatorio, hay niños “violentos” y “mal educados”,
quienes son constantemente castigados y humillados. Pero llega un nuevo
profesor, quien desde un primer momento ve niños además de alumnos, no olvida
que detrás de sus apariencias y acciones hay niños y comienza a actuar para
abrir posibilidades a estos niños que están desesperados. Escucha lo que vale
la pena escuchar de los niños. Descubre que todos cantan y disfrutan de ello, y
forma un coro. Acá al igual que en el caso de la directora, el profesor actúa,
para poder dar algo significativo a esos niños, pues aunque la realidad para
ellos continúe siendo dura, gracias al espacio que él les brinda ya tienen
herramientas para poder matizarla.
ü La
mariposa: donde al igual que la directora hay un adulto que se relaciona con
una niña que pasa mucho tiempo sola porque su madre está muy ocupada por
razones laborales. Se trata entonces de un adulto que atiende al reclamo del
otro, que se sale de la norma y que además, al igual que la directora, se banca
la situación, toma una decisión entre deseos contrapuestos porque le puede
llegar a traer problemas, pero la toma.
ü Niños
del cielo: donde un niño pierde los zapatos de la hermana y decide junto con
ella no decirle nada a sus padres puesto que no tienen dinero para comprar unos
nuevos y saben que si éstos se enteran, serán castigados. Como la niña va a la
escuela por la mañana y el niño por la
tarde deciden usar el mismo par de zapatos e intercambiárselos en el camino. El
problema es que el niño siempre llega tarde a la escuela. La directora de la
institución constantemente le pregunta por qué llega tarde pero a modo de reto,
es decir, se trata de una pregunta que viene acompañada con el reto, con la
amenaza de sanción, donde realmente no importa el motivo por el que el niño
llega tarde. Entonces plantea el expositor la diferencia entre esta mujer y la
del relato, y nos invita a reflexionar sobre las preguntas que formulamos a
nuestros alumnos en el día a día.
Esto me parece sumamente importante, puesto que muchas veces
nuestras preguntas no son sinceras, no solo con nuestros alumnos sino con otros
miembros institucionales. Formulamos interrogantes pero ¿realmente nos interesa
conocer la respuesta, escuchar al otro?
Gustavo nos propone de esta
manera comenzar a reconocer a ese sujeto, a ese niño que tenemos en frente,
reconocer su rostro, mirar y ver, tal y como lo hizo la directora.
ü La
vida es bella: donde un padre tiene que hacer uso de su imaginación para
proteger a su hijo de los horrores de un campo de concentración nazi. Lo que
rescata Gustavo de esta película es la acción del padre, que no tramita con su
hijo su propia incertidumbre por no saber lo que les depara el futuro, sino que
la tramita con los demás adultos. Nos dice de este modo que la fragilidad del
niño siempre es mayor que la del adulto, puesto que los pequeños además de
sufrir la fragilidad de una determinada situación, sufren la fragilidad de ser
niños.
A través de este breve
recorrido por las mencionadas películas que en lo personal me pareció
maravilloso, Gustavo nos invitó constantemente a reflexionar sobre nuestro rol
como educadores, algo sumamente importante.
Me voy con una gran
satisfacción de esta conferencia, pensando en la importancia de mi rol, de
replantearme constantemente el cómo lo ejerzo, para poder hablar siempre CON y no solamente A los niños.
Me pareció extraordinario
el trabajo realizado por Gustavo, quien nos invitó a ubicarnos en un lugar
diferente para poder llegar así al reconocimiento mutuo, y que la escucha sea
un derecho que realmente se ejerza en la escuela y de esta manera dejar de
atender únicamente para poder actuar también, en consecuencia según lo que se
escucha. Quizá la situación no llegue a resolverse, como en algunos de los
ejemplos citados, pero con la escucha le damos un lugar a los niños,
contemplamos lo que les pasa.
Para finalizar este
posteo, quisiera quedarme con algunas frases del expositor, sobre las que me
parece importante continuar reflexionando en todo momento:
“No debemos desistir nunca
respecto de la función adulta”.
“A veces hay que pensar en
realizar una determinada acción y asumir las consecuencias, para poder ser
éticos. Esto será algo que quizá no surja de una ley racional, pero sí desde el
otro en tanto víctima, en tanto ser más vulnerado que yo, que pide o que
necesita de mi ayuda”.
“¿Para qué somos adultos
si no podemos transmitirle nada al niño? Si no podemos transmitirle nada, ¿qué
nos define como adultos?”.
“El débil es débil pero a
la vez fuerte porque de alguna manera nos manda ‘tenés que ayudarme a mi’”.
“El otro es irremplazable,
y por tanto la relación que establecemos con ese otro, también lo es”.

El blog de Florencia me pareció muy interesante en cuanto a los contenidos principalmente y también por la forma de redacción. Considero que son experiencias enriquecedoras para compartir, las cuales nos ayudan a formarnos como futuras docentes, tanto las conferencias como los eventos culturales vistos. Seleccione comentar una de las conferencias de filosofía ya que considero que se complementa con la conferencia que yo asistí.
ResponderEliminarConocer y tener en cuenta a la filosofía nos permite como primera instancia apostar a formar espacio en conjunto con los niños, cederles la palabra y a su vez comprender que se puede hacer filosofía con niños y para ello es importante no subestimarlos y apostar a que ellos pueden lograr realizar sus propias reflexiones. Para lograr que no pierdan esta capacidad del asombro y la reflexión, será importante ofrecerles variadas oportunidades y situaciones para exponer las mismas.
Me pareció muy atrayente este artículo publicado debido ya que toma como punto central el dialogo y la escucha, como acciones fundamentales en nuestra práctica. Tenemos que poder cederles la palabra a los niños, darles el lugar de que se expresen y opinen, así poder comprender sus dudas, escuchar que nos quieren decidir y atender a sus demandas y pedidos; el poder escucharlos nos permitirá obtener disparadores diversos para seguir trabajando en conjunto con ellos.
Este contenido que eligió la autora del blog, no solo me parece pertinente para nuestra formación, sino que son problemáticas que aún se continúan trabajando. Esto nos ayuda a plantearnos interrogantes para modificar nuestra práctica día a día y a su vez perfeccionarnos.
Cariños, Lau.