martes, 19 de mayo de 2015

Presentación del libro: “Juegos para la educación, más allá del aula”.


Esta presentación tuvo lugar en el Museo del Libro y de la lengua, el lunes 11 de mayo. 

Dejo a continuación un video que nos mostraron en el momento previo de la misma, en el cual Regina Öfele, su autora dice algunas palabras en relación al contenido del libro: 

                
Luego del video, se partió de la idea del juego como un modo natural de relacionarse entre las personas, para presentar al libro como un recurso para que tanto docentes, como no docentes puedan hacer uso del mismo, a fin de enriquecer y hacer más lúdicos los vínculos, y hacer del aprendizaje una experiencia más significativa y divertida para todos: tanto niños como adultos; tanto docentes, como no docentes. 

Al mismo tiempo, el juego fue presentado como transformación y movimiento. Y, desde esta idea se presentó al libro como un recurso para que quien lo lea pueda tomar las ideas presentes en éste, como disparadoras y no como verdades absolutas e inamovibles ni inmodificables. Es decir, que a partir de los juegos que se presentan, se pueda modificar algún aspecto que cada persona considere pertinente, a fin de ajustar la propuesta a cada grupo en particular, a cada contexto, a las limitaciones de un momento determinado, y a los recursos internos y externos de cada persona. 

A partir del contenido del libro descripto en el video, y de las palabras de quienes se encargaron de presentarlo, voy a hacer un breve resumen, solamente con el fin de que aquellos que lean esto y estén interesados en conocer un poco más sobre el libro, puedan hacer un breve recorrido a partir de algunos títulos y conceptos importantes:

En el primer capítulo se realiza un fundamento teórico, a fin de que el lector pueda comprender qué es el juego, no solamente desde la definición dada por diferentes y reconocibles autores, sino también a partir de lo que los niños entienden por juego: “jugar es divertirse”. Al mismo tiempo se señalan cuáles son los aspectos educativos del juego, y la relación entre el juego y el aula.

En el segundo capítulo se habla un poco sobre la importancia de crear un clima que propicie el juego, y el cómo lograrlo a través de algunas sugerencias simples. Asimismo se ofrece un apartado para otros aspectos que son relevantes a la hora de presentar cualquier tipo de juego, que son: el espacio, el tiempo y las actividades. Finalmente se proponen una serie de juegos: de movimientos lentos, con manos mágicas, fantásticos, que impliquen a la respiración. 

Y, del tercer capítulo en adelante, se presentan diferentes tipos de juegos, vinculados con algunas temáticas: “Juego y educación ambiental”; “Juego y educación para la paz”; “Juego y educación para la igualdad y la inclusión”; “Juego y educación para la salud”; “Juego y educación del consumidor”; “Juego y educación vial”; “Juegos para esos momentos”.

Luego de este breve recorrido, y habiéndome detenido en los conceptos y títulos más importantes del libro, me gustaría cerrar mi posteo diciendo que sinceramente disfruté mucho del estar ahí como oyente y espectadora. Pues, más allá de presentar los fundamentos teóricos y contenidos del libro, en ningún momento quienes lo hicieron, se olvidaron del eje central, que era el juego. De esta manera hicieron que todos los que estábamos presentes pudiéramos disfrutar, divertirnos y  reír a partir de sus propuestas, ya que cada uno de los momentos estuvo atravesado por lo lúdico. 

Fue realmente muy interesante el modo en que nos involucraban a todos, y no se limitaban a realizar una mera charla de presentación. Para cada uno de sus momentos fueron tomados algunos de los juegos del libro, algunos tal y como estaban descriptos allí, y otros, fueron adaptados, para mostrar lo que se pretendía con el libro: tomar sus ideas, transformarlas, reformularlas. Al mismo tiempo, una parte fue explicada a través de un títere que hablaba, contaba su experiencia con el juego, jugaba e interactuaba con cada uno de los presentes, contribuyendo así, a la presentación del libro. 

Tener la posibilidad de ser partícipe de este momento, me llevó a reflexionar en función al juego y a su lugar e importancia, no solamente dentro de las instituciones educativas, sino también dentro de otros contextos. Pues, vivimos en medio de una realidad en la cual lo lúdico está siendo en gran medida desplazado, por diferentes motivos: falta de tiempo; falta de organización; falta de comprensión sobre lo que es y significa, y sobre sus implicancias; entre otras cosas. 

También, desde nuestro lugar de adultos me parece importante no olvidar nunca la importancia de jugar e involucrar al juego también en nuestras vidas. No vamos a ser menos serios por jugar, todo lo contrario. Tenemos que ser capaces de vivir esos momentos, querer ser partícipes de los mismos, y disfrutar. Fundamentalmente disfrutar, para poder proponerlo a otros y que esos otros puedan así, involucrarse mucho más en el juego, divertirse, pasarla bien.  

Me parece importante intentar vivir un poco menos apurados, para dedicar un momento a lo lúdico, sin importar si es extenso o no, el momento que encontremos. Pues vivimos inmersos en una sociedad que acelera, y que al mismo tiempo, desdibuja los vínculos dejándolos cada vez más relegados a las pantallas, una sociedad donde las personas se encuentran apurados y ahogados por exigencias externas y no hay tiempo para el encuentro, para el diálogo tranquilo. En ese contexto, valoro al juego, pues lo entiendo como un canal de comunicación, que favorece los vínculos, el aprendizaje, la convivencia y la conciencia como ciudadanos.
 

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